sábado, 30 de agosto de 2014

El final del verano

¿Se ha acabado el verano? Quienes no paramos durante estos meses necesitamos una señal, una señal que nos diga que ya somos uno con todos vosotros, los que habéis disfrutado del sol y de la playa., bueno o de la montaña si no os depiláis. En serio, ¿cuáles son nuestros nuevos referentes?

Cuando era niño todo era más fácil, todo eran recordatorios de que el paso de tiempo es lo que pasa cuando recuerdas lo que pasó en un momento anterior. Lo demás no vale. Y así, las primeras señales te llegan cuando en un capítulo Chanquete se  pone enfermo, que tiene una tos muy fea. Pobre hombre. Tu padre pasa por delante y dice "este hombre no pasa de este verano". Concepto verano. Chanquete, recupérate hombre. Primeras preocupaciones, nada es eterno. Ni Chanquete, ni el verano.

Los días se ve que van pasando porque tu madre te dice un día, sin previo aviso, que vayas a la biblioteca. Y tienes que hacer un “reset”, incluso intercambias conceptos con tu hermano:  "A la orilla de la estantería, hay que esperar dos horas antes de entrar en la lectura, me estas llenando de letras...." Todo muy confuso. Pero es otra señal. Te lo estás pasando bien y los padres se preocupan porque no quieren que pienses que la vida es así. Puntazo para ellos.

Un día estás jugando a fútbol en la playa y de repente ves a Luis Marzal, tu vas a tu rollo pero tu compañero de clase, de invierno se va acercando poco a poco hasta que en mitad de una carrera por llegar al balón el tipo, que nunca ha sido nadie, no sólo te alcanza...es incluso capaz de gritarte a la oreja si has leído el libro que recomendó Don Manuel para principio de curso. Nunca llegas a rematar y lo sabes (que diría Julio, ya que hablamos del verano). Señal de que hay otra vida y no es esta. Gracias Luis Marzal y familia.

Mediados de Agosto. Estás en la playa y de repente ves a la gente que empieza a correr. A salir del agua. Están cayendo cuatro gotas y como es natural los bañistas no se quieren mojar. Aparecen señoras en la orilla, haciendo gestos tales que harían sonrojar a cualquier instructor de Zumba. Sería cómico si no fueran acompañados de gritos que hacen que salgamos pitando a voz en pito de la playa y acompañados a su mala vez de niños sin madres que les griten. Es el desmadre, el caos y  el miedo. La lluvia va a mas y tu corres con tu madre, las bolsas, la colchoneta, el cubo, la pala, la ropa  y tapado, eso sí, con la toalla. Quieres tirar la toalla, pero hasta que no llegas a la heladería no paras. Y ahí estás, 2000 personas, algunas de ellas más personas que otras todas juntas o juntadas en una heladería con capacidad para 120. Mirar, ahí está Luis Marzal. Y entonces, una señora que está al lado de mi madre dice aquella frase de "es una tormenta de verano", como cada año. Pues esa tormenta marca el ecuador de un verano que avanza. La lluvia ha parado, pero llueve en mi corazón, por poner algo de lírica....porque la escena de 2000 personas tomando de nuevo la playa es todo un poema. Normandías aparte.

Te lo estás pasando bien, pero tienes la mosca detrás de la oreja y picaduras de mosquito por todo el cuerpo. Y como cada año, has empezado las cosas que sólo duran un día. Como ese día que te despiertas a las 7 de la mañana, te juntas con tus primos  y haces footing (Os juro que se llamaba así). Que dices: "me ve la policia y me para seguro". Has montado una tienda clandestina de conchas por la mañana y por la tarde te repartes los dividendos con tu socio. Sospechas que se ha ido a Suiza cuando al día siguiente no se presenta. Un día incluso juegas con tu hermana, como si eso fuera posible. El verano da para mucho. Ahhh sí, y empiezas a ahorrar para comprarte la bici pues quieres ser campeón de la meta volante, sea lo que sea eso. Estas actividades frenéticas hacen que pasen los días y...

Un día tu padre te despierta a las 8 de la mañana, como si hubiese 8 de las mañanas y es la señal de "una semana". Una semana para el fin. Te entran las prisas, quieres hacer todo a la vez y vas a hacer footing, vas a la playa, quedas para hacer un partido de futbol mientras te tomas un helado y charlas de la peli que vas a ver al cine después de salir con la bici...!! socorro!! . Todo se precipita, y aunque no tienes edad, el asunto se viene abajo. En una semana todo sucede tan rápido... pones la tele y ha muerto Chanquete  -¿lo ves? dice mi padre. Después querrán que volvamos al cole y estemos centrados. Llega tu madre con los libros, los forras (que es de la única forma que emplearás jamás este verbo) y por fin, cae la TORMENTA FINAL. FIN. Te quedas como Pancho, pero no tan pancho. " El final del verano llegó, y tu partirás...." piernas si pudieses. Vaya cabreo.  De repente todo lo que sabías de la vida termina una buena mañana delante de un tazón de leche y mucha prisa en la familia. Las obligaciones. Malditas obligaciones. Lo tenía que haber visto venir....

Uyyy perdón, me he puesto a divagar....¿HA ACABADO YA EL VERANO?

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